Los números, antes de la reunión.
Estas horquillas están aquí para que sepas si merece la pena que hablemos. Si tu presupuesto está lejos, mejor saberlo hoy que después de dos reuniones.
Precios y cuotas
IVA no incluido
Desde25 €/mes
100 €+ 200 €/año
300 €+ 200 €/año
700 €+ 300 €/año
1.000 €+ 400 €/año
1.400 €+ 500 €/año
Desde1.300 €
Desde5.000 €
Las webs y la tienda tienen precio cerrado: es el que pone ahí. La cuota anual que va detrás cubre el dominio, el alojamiento, la seguridad al día y el soporte, y se paga solo mientras te interese. El dominio se registra a tu nombre: es tuyo aunque lo custodiemos nosotros. Los dos «desde» son los que dependen de lo que haya que construir: ese precio sale del diagnóstico, va por escrito y no se mueve después.
Qué lo sube y qué lo baja.
Lo sube
- Conectar con programas antiguos que no tienen por dónde entrar
- Migrar años de datos sucios o duplicados
- Muchos perfiles distintos con permisos distintos
- Plazos apretados: correr cuesta dinero
Lo baja
- Tener claro el proceso antes de empezar
- Una sola persona que decide y contesta rápido
- Empezar por una parte y ampliar después
- Aceptar lo estándar donde no aporta nada ser distinto
Cómo se paga.
40 %
Al firmar
Con la propuesta aceptada. Es lo que reserva las semanas de trabajo en el calendario.
30 %
A mitad
Cuando ya hay algo funcionando que puedes probar con tus datos, no antes.
30 %
Al entregar
Con todo en marcha, el traspaso hecho y la formación dada.
Eso es para lo que se construye a medida. Las webs y la tienda, que llevan precio cerrado, van a la mitad al empezar y la mitad al entregar; y la cuota anual se cobra cuando la web ya está publicada, nunca antes.
El diagnóstico de la primera semana no se factura. Si de ahí sale que lo tuyo se resuelve con un programa que ya existe, te lo digo y no has pagado nada por averiguarlo.
¿Por qué unos llevan precio y otros «desde»?
Porque una web corporativa se parece bastante a la siguiente, y Ulises es literalmente el mismo programa para todo el mundo. Ahí el precio se puede escribir de antemano sin engañar a nadie, así que está escrito.
Con lo que se construye a medida no pasa eso. Dos empresas que piden «una aplicación de pedidos» pueden estar pidiendo cosas que se diferencian en un factor de cinco, y quien pone una cifra cerrada en la web sin haber mirado nada, o la infla para cubrirse, o la ajusta y luego la recupera en extras. Lo que sí se puede prometer es lo otro: que después de mirarlo hay un número por escrito, y que ese número no se mueve.
Hablemos